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Guías Malouco

INTIMIDADES

Si eres de esas personas a las que les gusta saber un poco más, este apartado te puede interesar. Aquí te contamos como se originó la idea de Guías Malouco y el motivo por el que nos dedicamos a esto. Si te queda alguna duda, pregúntanosla cuando vengas, estaremos encantados de contarte nuestras cosas.

Detalles Íntimos

Prólogo

​​Con el paso de los años los procesos se ven con otra perspectiva. Lo que ayer parecía una situación crítica, hoy se convierte en una mera anécdota de parvulario. Es lo bueno que tiene el paso del tiempo, que atenúa las pasiones y hace que los ascensos más empinados se conviertan en suaves paseos de playa. Pero, del mismo modo que se desvanecen los puntos negros, también pueden olvidarse los motivos por los surgen algunas de las historias más épicas de nuestras vidas. Guías Malouco es la materialización de las pasiones de su fundador, pero ese no es el principal valor de la empresa. Guías Malouco es resultado de un equipo de personas con trayectorias muy diferentes, pero relacionadas por un denominador común: Las ganas de hacer que cada día sea digno de recordar. 

Germen de la idea

Antes de comenzar con este proyecto, Fredy se dedicó profesionalmente a la  Hostelería y la Restauración. Desde que terminó la carrera de Turismo en el año 2003 trabajó en varias empresas y principalmente fuera de Galicia, de manera que cuando volvía, solía recibir visitas de compañeros que querían conocer su lugar de origen.
​Amigos de Israel, Colombia, Irlanda, Alemania o Marruecos le decían que vivía en un paraíso y, lo que empezó haciendo por cortesía, se convirtió en una opción de autoempleo: Mostrar las maravillas gallegas.

Proceso de decisión

Con el arranque de la crisis en el año 2008, la situación económica general comenzaba a agravarse y cambiar la “seguridad” de un sustancioso contrato indefinido por emprender la aventura de un proyecto autónomo no parecía una idea muy cabal. Cada vez había más empresas cerrando y por lo tanto más complicaciones para encontrar trabajo.
​Desde luego no era el mejor escenario para montar un negocio basado en el disfrute del tiempo libre. Pero la decisión estaba tomada. Creó un blog donde contaba algunas de las actividades turísticas que podían hacerse en las Rías Baixas y fue observando el interés que esta información generaba en la red.

#ConectarConElOrigen. Los Abuelos:

Fredy Iglesias: “Mis dos abuelos habían sido marineros. Uno de ellos estuvo embarcado en Holanda como Contramaestre hasta que yo cumplí los 20 años. Recuerdo que cada vez que volvía de la campaña me sentaba a su lado para que me contase lo que había vivido durante los viajes: Los temporales con olas enormes que pasaban por encima del barco y los poblados indígenas que encontraban en los puertos donde descargaban eran mis temas favoritos. La historia que más me fascinaba era la que me contaba acerca de que, durante un paso por Jamaica, cuando tiraban los restos de la comida desde el barco al mar, los “jamaiquinos” (como él los llamaba) se lanzaban al agua para recogerla y tener así algo que comer (Después de ver esto le entregaban la comida directamente). 
Mi otro abuelo había sido emigrante en Bélgica junto con mi abuela, madre y tíos hasta que decidió volver a Cangas. Al poco tiempo de regresar comenzó a construir una granja de conejos en la que trabajó durante casi 15 años. Siempre había estado vinculado a los animales: le encantaba la pesca, criaba jilgueros, canarios y varias razas de perros.
De algún modo, en ellos dos se juntaban algunas de las actitudes vitales que para mí tienen más valor: La capacidad de trabajo, el no estancarse pese a las vicisitudes y el amor por la libertad y la naturaleza. Tan presente tengo su legado que, en su honor el perro que vive conmigo se llama Buelo»

Arrepentirse no arregla nada

En enero del 2009 Fredy dejó su puesto de gerente del Restaurante VIPS de Vitoria y volvió para Galicia con el propósito de ayudar en la empresa familiar trabajando como consultor empresarial en un centro de formación. Sin embargo, no resultó tan fácil como esperaba y la cantidad de clientes fue menor de la prevista. Contando con tiempo libre a causa del poco trabajo, se dedicó a invertirlo en seguir estudiando y mejorando sus conocimientos técnicos. Obtuvo un máster oficial en turismo y varios certificados de gestión en materia de calidad empresarial.

El combustible para arrancar

El impulso más notable para llevar el proyecto adelante lo aportaban las referencias que tenía de otros amigos. Guillermo Moure «Mito» es el propietario de la empresa de Rafting Vaguada Aventura y posiblemente la persona que directa e indirectamente más haya influido en la decisión de crear Guías Malouco. En su día, Mito apostó por dejar su fabuloso trabajo con sueldo fijo como operario de Citroen para montar su propio proyecto en solitario, que era precisamente, dedicarse a bajar a personas en balsas por el río Miño. Gracias a la amistad con Mito, Fredy pudo conocer y compartir muchas jornadas con Ricardo Aparicio “Peitos”, actual propietario de Arrepións, que podría decirse que es la empresa que inventó el Rafting en Galicia. La tranquilidad y capacidad de observación de Peitos son los datos que más resaltan en su “tarjeta de visita”. Colaborando con ellos, Fredy aprendió lo importante que es la seguridad en este tipo de actividades y la necesidad de tener todo el guiado bien organizado. Otra de las personas que han conformado el caldo de cultivo necesario para ir alcanzar el valor necesario ha sido José Luis Fernández, al que conoció haciendo Aguas Bravas en el Miño junto con Mito y Peitos. Hoy en día José Luis es uno de los mayores puntales del sector al frente de “Amextrem Kayak”. Un tipo noble y dispuesto a echar una mano sin importar quien seas. Un verdadero ejemplo a seguir en generosidad e implicación.

#ConectarConElOrigen. Las referencais:

Fredy Iglesias: «Una noche de la primavera del 2001 otros dos monitores y yo llegábamos a la salida de la autovía que se dirige a Salvaterra y Ponteareas metidos en un Santana amarillo. Allí nos esperaban Jorge, Piki y un tal “Mito” para preparar una actividad que teníamos al día siguiente.
Salí del coche y lo vi al lado de su furgoneta VW T3 llena de pegatinas. Me acerqué a él y tendiéndole la mano le dije: -Hola, tú eres Mito, ¿no?- El se volvió hacia mí casi sin mirarme y saludó a alguien que estaba a mis espaldas. Me giré y no había nadie… Después de permitirme que asimilase el vacile, me dio la mano. Yo se la apreté, lo acerqué hacia mí y le dije al oído: -Vamos a llevarnos bien, si no va a haber «ondonadas» de hostias- (Ese año Airbag aún estaba de moda).
La noche fue muy curiosa: cenamos y charlamos de varias cosas del trabajo y de lo que hacíamos cada uno. Anécdotas, historias de amigos comunes y, sobre todo, mucho teatro. El tipo era un personaje, e imagino que yo también se lo parecí, por lo que esa noche pasó lo que tenía que pasar. Dormimos juntos.»